Nuestra filosofía



Te vas a casar pronto, necesitas organizar tu boda, todo ha de estar perfecto, los invitados, el menú, tu vestido, el ramo, el coche, la música… ¿No te estas mareando sólo de pensarlo?

Es normal, es la primera vez que te casas y todo te viene de nuevo, no sabes qué hacer ni a dónde dirigirte, necesitas ayuda y mejor si es profesional.

Porque te casas os propone un viaje a un mundo de fantasía y originalidad para hacer de vuestra boda el día más inolvidable que jamás podíais haber imaginado.

Más de 20 años de experiencia en el mundo de las bodas nos permiten conocer muy bien todas las cosas que pueden pasar, los pequeños contratiempos que vienen sin avisar y todas lo que puede hacer peligrar una celebración. Para todos y cada uno de esos contratiempos tenemos un remedio, una solución práctica e ingeniosa.

Ahora te preguntarás por qué nosotros y no otros ¿qué hace a Porque te casas diferente, especial?
Porque te casas os aportará un punto de vista nuevo, un punto de vista original, un punto de vista que sólo puede aportar el único profesional que está en contacto íntimo con los novios todo el día de la boda: el fotógrafo.

Al estar todo el día con los novios es capaz de conocer de primera mano todas las circunstancias que rodean a los novios ese día, pensad que él es la única persona que pasa 12 horas seguidas con los novios el día de la boda. La cantidad de información que obtiene es norme y muy valiosa para las bodas furas…como la vuestra.

Para explicarlo os propongo un juego de imaginación. Pensad por un momento que ya os habéis casado...hace un año aproximadamente. Un familiar que no pudo asistir va una noche a vuestra casa a veros y os pregunta por vuestra boda.

¿Qué suponéis que son las tres cosas que le enseñáis?

¿Lo habéis imaginado ya?

Yo creo que lo primero que haréis es enseñarle vuestra maravillosa casa, luego mientras os tomáis unas copitas de cava, le mostráis orgullosos el álbum de fotos de vuestra boda...sin dejar de enseñarle lo bien que os sienta esa alianza en vuestro dedo. Y para finalizar las fotos del viaje de novios.
Como veis son tres cosas: vuestro hogar, vuestras alianzas y vuestro recuerdo en forma de reportaje de fotos.

Seguro que no hablaréis del menú, ni de la música que sonó mientras duró el banquete, ni de las flores de la iglesia, ni de lo bien que hizo su trabajo la maquilladora o el peluquero...etc.

Dicho de otro modo, en vuestra boda trabajan muchos profesionales para crear un día especial, todos importantes, todos necesarios, pero sólo uno os dejará un recuerdo físico de ese día: el fotógrafo.

Os voy a contar algunos casos reales vividos por nosotros en los que falló algo en la boda.
  • Una vez la novia se caso con un vestido que no era el suyo. El que ella pidió se les quemó en la plancha y le tuvieron que arreglar uno de urgencia en dos días. Podéis imaginar el enfado de la novia.
  • En otra ocasión a la novia el entregaron un ramo equivocado, el de ella no lo encontraron y no daba tiempo a hacer el suyo. A ella no le gustaba nada...pero a sus amigas si ¿o eso es lo que decían?
  • Una vez la novia se casó con todo el velo rajado. Sólo lo sabíamos nuestro equipo y la novia, nadie más se enteró.
  • En una ocasión la novia llegó de la peluquería a la hora que debía estar saliendo para la iglesia a casarse...sin maquillar todavía. En la peluquería dijeron que si la peinaban antes no le quedaría nada en la cena y su trabajo no se podría lucir.
  • En una boda tuvimos que llevar a los novios en nuestro coche porque el Mercedes clásico de los novios se averió, perdió toda la gasolina por un agujero del depósito.
  • Muchas veces hemos visto a la novia con un vestido mal cosido, que no es de su talla, que le viene grande y se le cae.
  • Una vez tuvimos que retocar todas las fotos de la novia porque no le gustó nada el modo en que la maquillaron.
Todos estos casos son reales, todas esas novias se casaron y tuvieron una boda feliz pero ¿no lo habría sido más sin esos contratiempos?

Por ello nuestra manera de enfocar las bodas es diferente y especial. Pensamos que los novios sois los verdaderos protagonistas de la boda (menudo descubrimiento estaréis pensando) y al decir esto estamos pensando en los novios hoy, mañana, pasado mañana, los novios dentro de 15 años, los novios cuando sean abuelitos y hablen de su boda con sus nietecitos.

¿Cómo contarán unos abuelitos que se casen mañana a sus nietos? Seguro que les enseñan sus fotos igual que yo miraba la de mis padres o las de mis abuelos. Hay cosas que no cambiarán nunca.

Es esta realidad lo que configura nuestro lema: todo aquello que mejora el reportaje de boda es bueno para los novios; todo aquello que lo empeora o lo devalúa es malo para los novios.

El fotógrafo es el único cuyo trabajo depende siempre de lo que los demás hagan, no porque necesite de los demás, sino porque los fallos de los demás suelen perjudicar su trabajo y, al final de toda la boda, como hemos visto, las fotos son lo único que os queda a los novios pasados lo años.

Cuando pensamos en la iluminación, en los detalles, las flores, los vestidos, el salón, etc., siempre pensamos ¿cómo quedará esto en las fotos? ¿Es fotografiable o no? ¿Cómo podemos mejorarlo para que mantenga su esencia pero quede mucho mejor en las fotos? Y cuando pensamos en las fotos también pensamos en las que puedan hacer los invitados por supuesto.

Como resumen: una boda bonita, si es fotogénica es más bonita y os quedará un mejor recuerdo, tanto en vuestra mente como en vuestro álbum.
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